El FOMO, el postureo y la depresión causada por las redes sociales son conceptos relativamente nuevos que conviven con las vidas de los jóvenes y adolescentes. Las redes sociales aparecieron de repente y se instalaron con fuerza en sus vidas, a tal velocidad ,que apenas nos dió tiempo a crear programas de prevención que combatieran estas problemáticas asociadas.

  • El postureo

Está claro que el postureo no es un concepto acuñado por sociólogos ni psicólogos, sino que se trata de una palabra nueva que, probablemente, proviene del inglés “poser”, que a su vez es un préstamo del francés.

Originalmente, la palabra se utilizaba para referirse peyorativamente a aquellas personas que fingían ser lo que no eran. Fueron las tribus urbanas las encargadas de extender el uso de esta palabra para referirse a la gente que copiaba sus estéticas sin haber interiorizado previamente sus gustos musicales, sus valores y sus costumbres. No en círculos académicos, sino en espacios de disidencia. En la calle, lejos de las definiciones fijas. es el lugar dónde se suele exteriorizar la personalidad de uno mismo y es también el espacio para reinventarse.

Así pues, hacer gala de postureo significaba imitar la estética de un colectivo determinado sin hacer lo mismo con su ética, el contenido que da sentido a esos cortes de pelo, esas sensaciones que transmite la música y esa manera de vestir para reconocerse entre camaradas.

Hoy en día todo eso ha quedado atrás. Ahora, el postureo se ha independizado de esos pequeños guetos de juventud y ha pasado a formar parte del día a día de gran parte de los urbanitas. Consiste en dar la imagen deseada, pero no cualquier imagen: concretamente, aquella que nos permite fundirnos con la multitud, no destacar. Ahora, esta forma de fingir es un producto para todos los paladares, fácilmente comercializable y exportable a todos los países de occidente.

El postureo ya no está relacionado con la comunidad, con los colectivos determinados. Hoy, fingir lo que no se es, significa  querer aparentar ser algo mucho más amplio, para todos los gustos, sin estridencias.

Postureo se refiere a la actitud de adoptar ciertas costumbres o actividades más por ánimo de querer aparentar o causar buena impresión que por auténtica convicción. El término tiene especial uso en las redes sociales, ya que en ellas el producto a vender  es la propia vida de la persona y se puede llegar a crear en algunos casos una necesidad patológica de aprobación en forma de Likes. Además el postureo ha tomado impulso en la red por la necesidad de quienes lo practican, Compartir fragmentos de nuestra vida en las redes sociales, acaban construyendo un personaje basado en experiencias positivas y de éxito, que son “nuestra identidad virtual”.

Son ejemplos de postureo, subir fotos a Instagram con tu mejor cara (mejor si te has hecho una veintena, has escogido un par, las has retocado y al final la has colgado con la inscripción de “lo que importa es ser natural”) en un día en que te has levantado del peor humor, ir a un evento con una gran sonrisa cuando estás pensando en la rabia de haberte perdido el entrenamiento de la tarde… todo eso es posturear.

 

  • El FoMo

El FoMo “Fear of Missing Out” “Síndrome de quedarse fuera, es cada vez más común gracias a la divertida, sana y satisfactoria que parecen las vidas de los usuarios en las redes sociales. El síndrome del “miedo a quedarse fuera” o FoMO es una aprensión generalizada de que otros puedan estar teniendo experiencias gratificantes de las cuales uno está ausente.

Esta ansiedad social se caracteriza por “un deseo de estar continuamente conectado con lo que otros están haciendo”.

FoMO también se define como un miedo al arrepentimiento, que puede llevar a una preocupación compulsiva de que uno pierda una oportunidad para la interacción social, una experiencia novedosa, una inversión rentable u otros eventos satisfactorios. En otras palabras, FoMO perpetúa el temor de haber tomado una decisión equivocada sobre cómo pasar el tiempo, ya que “puedes imaginar cómo las cosas podrían ser diferentes”.

“Comienza con una punzada de envidia. Luego viene la ansiedad, la duda, la sensación de insuficiencia. Finalmente, esos sentimientos se esfuman, dejándote lleno de biliosa irritación”,  comenta https://www.theguardian.com/commentisfree/2011/apr/17/hephzibah-anderson-fomo-new-acronym. Este artículo explica que ya sea provocado por el tweet de Laura desde el backstage en ese concierto o las fotos de Joe de su retiro tropical, la mayoría de los usuarios habituales de las redes sociales reconocerán el síndrome FoMo, que ahora tiene un acrónimo igualmente molesto.

Fomo tiene un impacto en los que lo causan y en los que se quedan en casa sintiéndolo. Sí, la tecnología es maravillosa, pero sin control, puede distraernos de nuestras propias vidas. La frase, “La vida es lo que pasa mientras estás haciendo otros planes” de John Lennon, adaptada a la realidad del FoMo seria “La vida es aquello que pasa mientras estás conectado a las redes sociales”.

Siempre tienes el teléfono inteligente en el bolsillo, listo para llevarte y llevarte a la “realidad” de otra persona. Estamos demasiado ocupados twitteando sobre el aroma de unas rosas olvidando ocupar el tiempo para respirarlo. Los servicios de redes sociales como Facebook, Instagram y Twitter son herramientas tecnológicas para buscar conexiones sociales y brindar la promesa de mayores niveles de participación social que instan a la comparación.

Sin embargo, los hábitos digitales no saludables pueden desalentar un compromiso suficiente en las interacciones sociales actuales. Cuando las personas usan la tecnología para definirse a sí mismas al compartir sus pensamientos y sentimientos incluso cuando los tienen, indirectamente entregan un mensaje de “Comparto, por lo tanto, soy”, que puede llevar a las personas a malinterpretar de forma distorsionada la esencia de la conexión o interacción social. Si cada vez más personas intentan buscar la novedad para compartir con los demás y llamar su atención, tal vez se sentirán cada vez más aislados y vacíos.

FoMO es un tema que impregna todas las temporadas de “Orange New Black”, particularmente la quinta temporada, que se abre con el episodio “Riot Fomo” y que enfatiza numerosos ejemplos de temores. Los ejemplos de cómo se desarrolla el tema a lo largo de la temporada 5 incluyen numerosos ejemplos: de presos discutiendo sobre su FoMo sobre eventos importantes en la vida de sus niños y sus familias, y sus esfuerzos por mantenerse conectados; de los seres queridos de los presos y otras partes interesadas que se presentan en la prisión o tratan de mantenerse al tanto de lo que está sucediendo allí a través de Internet o de las fuentes de noticias; de los presos que usan teléfonos móviles y ordenadores que han confiscado para aprender y mantenerse al día con los desarrollos en el mundo exterior; de la tendencia de los programas de televisión a – como dice Zirconia – “seguir hablando incluso cuando no hay nada más de qué hablar”; de los cismas entre aquellos que prefieren separarse de la refriega versus aquellos que prefieren mantenerse al día o incluso participar en lo que está sucediendo; los conflictos que surgen entre aquellos que quieren saber la verdad de lo que está sucediendo (por ejemplo, Suzanne y Aleida) y su enfado con quienes les niegan la verdad (por ejemplo, Black Cindy y Janae en primera instancia, y Gloria en el segundo ) “Loco Lorna”, que está en prisión por acechar a un hombre en el que estaba obsesionada pero que no quería saber nada de ella, y Kasey, que se molesta cada vez más cuando ve fotos en las redes sociales que indican que su pareja mantiene una relación seria, demuestra reacciones extremas a la FoMO en las relaciones románticas.

Los sitios de redes sociales se han convertido en un gran factor que contribuye a la sensación de FoMO. Las personas desarrollan sentimientos y emociones negativas en las redes sociales debido a la envidia que sienten hacia los mensajes y las vidas de los demás. Las redes sociales han creado un lugar céntrico y fácil de acceder para que las personas   descubran lo que otros están haciendo en ese momento exacto.

Snapchat ha llevado esta idea al siguiente nivel. La gente pone historias de Snapchat, que son una colección de fotos y videos que duran 24 horas, de casi cualquier cosa en sus vidas. Esto puede ser cualquier cosa, desde imágenes de la comida que acaban de comer, hasta un video del concierto de música country al que asisten. Esto permite a los usuarios ver todas las cosas divertidas que sus amigos han hecho durante el último día, haciendo que FoMO realmente se establezca.

Investigadores de dos universidades alemanas analizaron los datos de Facebook y descubrieron que las personas tenían sentimientos negativos cuando usaban las redes sociales porque veían la vida aparentemente “perfecta” de sus amigos. Las personas que experimentan FoMO están más inclinados a utilizar los sitios de redes sociales porque sienten la necesidad de estar “conectados” siempre. Antes de que surgieran las redes sociales y el teléfono móvil, la gente normalmente solo sabía lo que estaban haciendo sus amigos estando con ellos. Hoy, sin embargo, las personas pueden buscar lo que se perdieron con un clic de un botón. En el artículo http://www.theskinny.co.uk/students/lifestyle/living-with-fomo apuntan un par de consejos sobre cómo lidiar con FoMo, entre los cuáles encontramos:

1. Reconoce que se basa en una mentira: la vida fantástica que piensas que podrías estar perdiendo, realmente no existe. Piénsalo. ¿Cuándo fue la última vez que uno de tus amigos subió fotos de sí mismo al dentista? y,¿cortándose las uñas de los pies? Las redes sociales están diseñadas para mostrarnos los aspectos más destacados de las vidas de los demás, como un clip nostálgico que se centra en las mejores partes y omite todo de los episodios aburridos.

2. Programe un tiempo libre de pantallas cada día, idealmente con interacción cara a cara con la gente: se sorprenderá de lo rápido que hace amigos cuando no tiene la opción de mirar una pantalla. Siguiendo estos sencillos pasos, cualquier persona puede aprender a vivir con FoMO y disfrutar de la libertad que brinda explorar el mundo fuera de línea. Si esto falla, simplemente arroja todos tus dispositivos al océano y corre desnudo por la playa.

¿Compartimos nuestra vida en las redes sociales o sólo una versión amable y optimista de ella?

  • Depresión causada por las redes sociales

Las redes sociales no tienen más de 15 años de existencia y todavía no se sabe con certeza qué impacto pueden ocasionar a largo plazo sobre nuestra salud, pero las investigaciones nos sugieren que tenemos que ser precavidos.

Una de las investigaciones más recientes proviene de la revista Computer in Human Behavior. En este estudio se extrajo que usar 7 de las 11 redes sociales más populares se asoció con un riesgo tres veces mayor de sufrir depresión y ansiedad, en comparación con aquellas personas que sólo usaban dos o ninguna red social. Según sus autores, la relación fue tan fuerte que los clínicos deberían explorar los hábitos digitales (cuantas redes sociales usan, con que frecuencia, etc.) de los pacientes con depresión y ansiedad.

Es importante advertir que este tipo de investigación es correlacional y por lo tanto, no puede afirmar categóricamente que las redes sociales son las responsables de los síntomas clínicos de la depresión y ansiedad o si el descubrimiento se debe a que las personas deprimidas y ansiosas buscan las redes sociales como alivio.

Pero estos datos no son aislados. Una investigación del 2015 encontró que las personas que usan constantemente Facebook tienen más síntomas depresivos en comparación con aquellos que casi no la usan. Otro estudio realizado en Twitter halló que los tuits negativos y depresivos han aumentado constantemente durante lo últimos años. Otra investigación en Instagram, encontró que las personas deprimidas usan filtros en sus imágenes con menos brillo, menos saturación, las hacen más oscuras y en blanco y negro. Los datos específicos de Instagram son muy interesantes porque demuestran como podemos usar las imágenes digitales para evaluar los síntomas clínicos en vez de utilizar los posts tradicionales con palabras.

Las redes sociales aparecieron de repente y se instalaron con fuerza en las vidas de los jóvenes, a tal velocidad ,que apenas nos ha dado tiempo a crear programas de prevención que reduzcan estas problemáticas asociadas.