Lejos de dudar sobre las teorías sobre el desarrollo y la evolución humana acontecidas hasta día de hoy, deseo compartir con vosotros un relato que encontré dentro de una botella de anís del mono a medio enterar, entre un cocotero y una palmera, en uno de mis fantásticos viajes hacia Isla de Imaginación. El relato fecha de mucho antes de que los enanos, los elfos y los hobbits lucharan contra las fuerzas del mal y desmonta, sin argumento, cualquier argumento con base científica, intentando explicar el origen causal de que, “haya de todo en la Viña del Señor”. Esta frase tiene su origen en un antiguo dicho proverbial que metafóricamente explicaba que en la vida siempre podías encontrar cosas buenas y malas. En el siguiente relato nos centramos en la variedad de las conductas de las personas y no de las “cosas”, que abarca un grupo mucho más amplio.

“Hubo un tiempo, entre el Big Bang y  La Tierra redonda que habitamos hoy, en que La Tierra fue plana. La Tierra plana estaba formada por cuatro islas: Isla Paloqueme , Isla Sivolvi, Isla de Mierda e Isla Chimo Bayo. Todas ellas tenían características diferentes pero compartían el hecho de estar rodeadas por quilómetros y quilómetros de agua salada. Sus habitantes, aunque habían oído hablar algo a cerca de los habitantes de las otras islas por boca de algunos aventureros alocados, apenas se conocían, y además, poseían características singulares. En Isla Paloqueme, Sivolvi y Chimo Bayo existía el rumor de que Isla de Mierda era de un suelo muy poco fértil, olía mal, sin apenas alimento, con un calor asfixiante, ninguna sombra bajo la que cobijarse y que estaba en creciente población, siendo la que más habitantes por metro cuadrado contenía, debido, parece ser, a que algunas gentes de las otras islas habían tomado la costumbre de enviar allí a algunos amigos y conocidos.

En Isla de Mierda, los mierdosos siempre andaban disfrazados con máscaras que ocultaban su rostro e iban fastidiando la mayor parte del día. Achacaban ese mal humor y esas ganas de jorobar al prójimo a la falta de alimento y a la calor. Siendo la menos próspera, era el lugar dónde al menos la mitad de ellos nacían y crecían para finalmente morir llevando una vida pésima.

En Paloqueme, los habitantes eran muy diversos. La isla gozaba de unos índices de natalidad increíble y los niños y los jóvenes, que eran prósperos y felices, apenas tenían conflictos. Cómo Isla de Mierda era la más cercana a la Isla, la mayoría de jóvenes, que eran muy arriesgados decidían partir y cuando regresaban a Paloqueme, los paloquemequenses  se comportaban de un modo inusual, más parecidos a la conducta de los mierdosos. Cuando los jóvenes paloquemequenses que todavía no habían estado en Isla de Mierda les preguntaban a otros mayores paloquemequenses por qué razón ahora se comportaban así, éstos les respondían:

Porque cuando vuelves de la Isla de nuestros vecinos aprendes  que “Paloquemequeda en el convento me cago dentro”.

En Isla Sivolvi, casi la totalidad de sus habitantes eran emigrantes que procedían de Isla de Mierda, que tras haber decidido dejar de vivir entre mierdosos, se aventuraban en un largo, duro y peligroso camino por mar para llevar una vida mas próspera en Sivolvi, también conocida cómo “La Isla de las Segundas Oportunidades”. Cuando los sivolvienses recibían a los mierdosos les daban alimento, agua y cobijo y una vez reconfortados era costumbre que los sivolvienses, muy interesados, les  preguntaran:

¿ Si volvieses a nacer te gustaría volver a nacer en Isla de Mierda?

Los que partieron de Isla de Mierda mas convencidos, construyeron  una nueva vida allí. En cambio, otros, no se integraron bien en el nuevo estilo de vida y volvieron a Isla de Mierda para perecer allí.

La Isla Chimo Bayo era la más próspera de todas. De suelo fértil y temperatura suave, era el lugar menos poblado, y sus pocos habitantes gozaban de un éxito asombroso en sus vidas personales y profesionales. Desde bien pequeños, los bayencianos mostraban habilidades para el análisis de situaciones,  y se pasaban el día clasificando lo bueno de lo malo:

-“Esta sí, esta no esta es buena me la cojo yo”

El 95% de los nacidos en Chimo Bayo, a diferencia de las otras islas, no abandonaba la isla, y todos crecían y morían allí. Sólo algunos casos muy particulares que se sentían extraños y poco cómodos entre tanta prosperidad, además de solitarios, abandonaban la isla, aconsejado “amablemente” por algún familiar o amigo que les decía:

– Prueba suerte en Isla de mierda, que allí siempre hay mucha gente!

Durante miles de años los mierdosos, los paloquemequenses, los sivolvienses y los bayencianos vivieron de esta manera, hasta que una fuerte sacudida azotó todo el plano planeta y cambió las cosas. Afectó a las cuatro islas, pero mayormente a las poblaciones de Chimo Bayo y Paloqueme. Una parte de ellos murió y la otra sobrevivió a la catástrofe. El primer intento para que la Tierra pasase a ser de plana a redonda, provocó que algunos de los supervivientes , tras finalizar la gran sacudida, asombrosamente, amanecieran en islas diferentes a las suyas. Un gran desconcierto los ocupaba y se preguntaban:

-¿Qué había pasado?; ¿Que hacían allí? y ¿Por qué estaban allí?.

La confusión era máxima, pero con el paso del tiempo este sentimiento decreció y dio paso a la incomodidad de muchos de los habitantes, que habiendo sido arrancados de sus islas, tenían que convivir día sí y día también con isleños que no se comportaban cómo ellos. Las discrepancias en el estilo de vida entre unos y otros, rechazaba algunas formaciones grupales como por ejemplo:

Los bayencianos con los mierdosos, los sivolvis de nuevos otra vez con mierdosos, los mayores paloquemeques con los bayencianos,…

La convivencia y la comunicación era un tanto dificultosa, pero el miedo a un nuevo desastre no permitía a los isleños más prósperos a aventurarse en viajes inciertos.

De nuevo, tras una larga época de recuperación, una nueva sacudida azotó de nuevo, esta vez con más fuerza. Esta agitó La Tierra plana provocando un auténtico caos. Sólo unes miles de personas sobrevivieron y la mayoría de ellos ya no volvieron a ver su isla. Isla Chimo Bayo dejó de ser próspera y en Paloqueme ya apenas nacían niños, sin embargo,  Sivolvi y Mierda,  continuaban conservando casi por completo sus particularidades de antes del primer desastre.

Finalmente, la última sacudida formó La Tierra como hoy la conocemos, redonda, y de Isla de Mierda, Isla de Sivolvi, Paloqueme y lo que quedaba de Chimo Bayo, se formaron los continentes. Los habitantes de Isla de Mierda, los mierdosos, que eran todavía muchos, se repartieron agrupados por todos los continentes. Allí dónde se asentaban, rápidamente creaban superpoblación, pero jamás prosperaban. Los sivolvienses, aunque no eran tantos, continuaban buscando su segunda oportunidad convencidos de dejar atrás su vida de mierda. De bayencianos quedaron pocos, pero caracterizados por su fuerza interna supieron trabajar en equipo con los sivolvienses y los jóvenes paloquemequenses y fueron prósperos y felices allí donde estuvieron. Los paloquemequenses también habitaban de norte a sur y de este a oeste todos los continentes, pero el cambio de rumbo en las vidas de algunos, les había pasado factura y ya se sentían muy mayores para cambiar nada.

Los habitantes de esa época que vivían en la Tierra jamás fueron conscientes de haber vivido en una que antes de ser redonda fuera plana. Sólo un bayenciano, el mas sabio, explicaba a los mas jóvenes la historia de que La Tierra ahora era redonda pero que antes había sido plana. Un mierdoso que les escuchaba escondido tras una piedra, vio la oportunidad de mal utilizar esa noticia, que bien podía ser inventada y así lo hizo. Éste, junto con un paloquemequense resaviado que se unió a él, tras un juicio injusto formado por un jurado popular lleno de mierdosos, acabó condenado y muerto en la hoguera.

Y así acaba la historia que explica cuál es la razón por la que hoy :

Hay de todo en la viña del Señor”.”

 De todo tiene la viña,
Sacra y Real majestad,
De todo tiene la viña:
Uvas, pámpanos y agraz.

“Sermón de la Viña”

La moraleja…

En la vida todos tenemos un pasado, pero siempre podemos escoger de que manera deseamos vivir nuestro futuro. Para ser próspero con tu familia, tu trabajo, tus amistades y tu pareja debes alinearte con unos buenos principios y rodearte de aquellos que también los tengan. De lo contrario puedes acabar llevando una vida pésima y falsa que te conducirá a ser abrasado en las llamas.